MERCOSUR

Crisis en el Mercosur: dura reacción de Brasil ante las declaraciones 

del ministro de Economía
Cardoso dijo que Cavallo 

"se pasó de los límites"

También el ministro de Hacienda y el canciller respondieron en duros términos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 El ministro Domingo Cavallo "se pasó de los límites", dijo ayer el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, durante una reunión con los jefes de todos los partidos políticos brasileños.

Según Cardoso, las declaraciones del ministro de Economía argentino sobre el manejo que hace Brasil de su tipo de cambio "no corresponden a la ayuda que prestó Brasil frente a la crisis argentina".

El gobierno brasileño respondió ayer con ostentosa indignación a las declaraciones de Cavallo, que había advertido anteayer que si Brasil "persevera en una política de reducciones continuas y sin límites, por vía de la devaluación, de salarios y jubilaciones, los argentinos se verán desalentados de integrarse".

El comunicado del Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, no se hizo esperar. Al mediodía, transmitiendo las palabras del ministro de Hacienda brasileño, Pedro Malan, surgió la respuesta oficial. "Si algún socio comercial del Mercosur "pretende analizar" qué hacer con el Mercosur, Brasil espera que esto sea hecho conjuntamente o informalmente y en los foros apropiados, y no a través de declaraciones a la prensa y críticas públicas a un socio que respeta a los demás y sus políticas", dijo el funcionario.

El comunicado, duro de por sí, lo es mucho más si se tiene en cuenta que en el lenguaje diplomático los mensajes suelen enviarse limados de expresiones fuertes. No se sigue esa regla sólo en los casos en que se quiere mostrar una indignación mayor que los propios usos diplomáticos.

El comunicado continúa aclarando que "Brasil tiene un régimen de tasas de cambio fluctuante que no piensa abandonar", dijo Malan, en respuesta a la sugerencia de Cavallo de crear un "sistema de bandas con topes máximos y mínimos" para la moneda brasileña, que ayer pasó la barrera de 2,70 reales por dólar. Cada centavo que se devalúa el real es un centavo perdido en la competitividad de los precios relativos de los productos argentinos en Brasil. En dos años el dólar se apreció frente al real más del 130 por ciento.

Sin embargo, Malan aseveró que "es absolutamente equivocada la idea de que Brasil persevera en una política deliberada de devaluación. El cambio fluctuante, por definición, puede apreciarse como depreciarse. Este régimen será mantenido".

Al final del comunicado se sumó el propio Celso Lafer, ministro de Relaciones Exteriores, afirmando "compartir plenamente la posición del ministro Pedro Malan" y "lamentar profundamente las declaraciones hechas por el ministro Domingo Cavallo, que no contribuyen para el necesario refuerzo del Mercosur ni para la calidad de las relaciones Brasil-Argentina".

Posteriormente, en una conferencia de prensa en Brasilia, Lafer agregó que Brasil "ha tratado con mucho cuidado y mucha sensibilidad a la Argentina, y continuará haciéndolo por pedido del presidente Fernando Henrique Cardoso. Pero esa declaración (del ministro Cavallo) precisaba una respuesta negativa".

Lafer afirmó también que es necesario que "en breve" todos los socios del Mercosur "tengan un encuentro en todos los niveles".

Una larga historia

La historia de acusaciones entre Cavallo y Brasil ya lleva varios capítulos. Desde antes de asumir, el ministro expresó su idea de que el Mercosur no debería pasar de un área de libre comercio, y no una unión aduanera, que es un estado mayor de integración y obliga a los integrantes del bloque a unificar los aranceles de importación que se les cobra a terceros países (llamado arancel externo común). Brasil insiste con que es preciso tener un AEC y que el Mercosur debe buscar consolidar una unión aduanera.

En otra oportunidad, Cavallo acusó al mercado brasileño de especular contra la Argentina. Y más adelante, insinuó que "devaluar es como robarle al vecino".

Para terminar de ganarse la ira del gobierno y las empresas brasileñas, Cavallo permitió que bienes de capital y de telecomunicaciones ingresaran en la Argentina pagando un arancel de importación menor, lo que les quitó competitividad en el mercado argentino a los productos brasileños de esos sectores.

Ayer, incentivado por la animadversión que las declaraciones del ministro generan en Brasil respecto de la Argentina, un medio brasileño lanzó una curiosa encuesta interactiva.

La pregunta es "¿Hasta cuándo sobrevive la Argentina?", y sólo hay dos opciones para elegir: hasta octubre o hasta 2002.

Por Luis Esnal

Informe Mercosur