| Los
productores frutilleros agrupados en la firma Coronda Cooperativa de
Agricultores Limitada enviarán 800.000 kg de frutilla a Texas, Estados
Unidos. El embarque santafecino se suma a otra carga similar que remitirán
agricultores de Mar del Plata, lo que hará un total de 1,6 millón de
kilogramos.
La mercadería será embarcada congelada, llegará al puerto de Houston
y se distribuirá desde Texas hasta varios Estados del país del Norte.
También habrá, aunque en un porcentaje menor, partidas para Canadá y
Corea.
El total de la carga por enviar dista, sin embargo, de los 4 millones
de kg que solicitó oportunamente la empresa compradora. Los productores
esperan sumar nuevos acopios en la zona de Coronda y otras provincias para
intentar cumplir, en el menor plazo posible, con la cifra solicitada. La
operación fue cerrada a 1,32 peso el kg, un precio que -según los
directivos de la cooperativa- resulta interesante porque confirma una
venta segura en el extranjero. Los ejecutivos de la empresa interpretan
además que, al sacar una parte de la producción al exterior, mejora el
precio interno del producto.
El coordinador de la cooperativa, Walter Quaglia, explicó que el
primer embarque partirá a fines de este mes.
El compromiso asumido por la cooperativa local y los productores de Mar
del Plata es remitir un contenedor cada diez días hasta marzo próximo
inclusive.
"Las expectativas están puestas en el clima, ya que el año último
la campaña de frutilla fue un fracaso debido a las malas condiciones climáticas.
Esto generó que la zona haya sido declarada de desastre", señaló
Quaglia, responsable también del área de comercio exterior.
La venta a Estados Unidos realimenta la experiencia exportadora de los
productores santafecinos, que se inició en 1998, cuando se remitió el
primer cargamento de frutillas a Holanda.
Buena
calidad
Un año
después siguieron ventas a Alemania, Brasil y Estados Unidos. "En
verdad, están muy conformes con la calidad y por esa causa nos hacen
nuevos pedidos. Además, envían auditores que controlan no sólo el
proceso de manufactura, sino además las condiciones de la planta de
congelados", explicó.
Tras el fracaso de la campaña de recolección de 2000, los productores
comenzaron a trabajar en la reconstrucción primaria de la producción.
Inmersos en un proyecto regional, se inició una relación comercial
con una compañía de Estados Unidos dedicada a la importación y
exportación de frutas.
El proyecto integra poblaciones de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos,
Corrientes y Misiones. Uno de los objetivos que buscan es conseguir fondos
para financiar la compra de una planta de congelados, inversión estimada
en tres millones de pesos.
El plan tiene como objetivo promover unidades productivas de base
agropecuaria no tradicionales, de origen orgánico, que integren y
compartan recursos humanos, tecnológicos, comerciales y financieros, a
fin de lograr la competitividad que requiere el mercado.
Con el criterio de expandir la iniciativa, la cooperativa sumó a
comunas y municipios de las cuatro provincias para que se integren a la
propuesta y afronten los nuevos desafíos. Uno de los fundamentos del
trabajo es que los productores dejen paulatinamente de ser monocultivistas
y se atrevan a sembrar otras especies frutihortícolas.
Dentro del comercio mundial, el orgánico es un nicho que presenta
grandes posibilidades por la creciente demanda que registró en los últimos
tiempos. Por su parte, la Argentina tiene condiciones para producir orgánicos
debido a su variedad de recursos naturales y climas.
Walter
Gasparetti |